La
Zona Reservada Santiago-Comaina se estableció

el 21 de enero de 1999, mediante Decreto Supremo Nº 005-99-AG.
Se encuentra ubicada en el departamento de Amazonas, provincia
de Condorcanqui. Tiene una superficie de 863,277 hectáreas.
En esta Zona existe una gran diversidad de hábitats con
flora y fauna que todavía necesita ser investigada, ya que
alberga especies endémicas y se encuentra contigua al Refugio
del Pleistoceno y Centro de Evolución del Marañón. Investigaciones
exhaustivas podrían llegar a comprobar que la diversidad
de fauna puede ser una de las más altas del país.
Existen además muchas especies que se encuentran en situación
vulnerable, como el frailecillo (
Saimiri sp.), el
jaguar (
Panthera onça), el cóndor (
Vultur gryphus),
el paujil (
Crax globulosa), el lagarto blanco (
Caiman
crocodilus) y el lagarto negro (
Melanosuchus niger).
Hasta el momento, se ha logrado determinar que, sólo en
los alrededores de la Cordillera del Cóndor, de las 40 especies
de orquídeas colectadas, 26 pueden ser nuevas para la ciencia.
Asimismo, se ha registrado un ejemplar de marsupial que
no se conocía:
Caenolestes condorensis. En una semana
de trabajo se logró colectar hasta 474 especies de mariposas,
de las cuales 21 pueden ser nuevas para la ciencia.
En cuanto a peces se ha descubierto una nueva especie:
Creagrutus
sp., y es el único sitio en el Perú donde se ha reportado
el género de batracio
Ramphophryne.
Muchas
de las especies que se encuentran bajo presión de caza y
alteración de su hábitat en otros lugares del país, encuentran
aquí una zona de refugio y de reproducción. Se han descubierto
poblaciones de aves que se encuentran amenazadas en otras
partes del país, como el loro de mejillas doradas (
Leptosittaca
branickii) y se ha encontrado una población importante
de mono araña (
Ateles belzebuth), que en el ámbito
nacional se encuentra bajo considerable presión de caza.
La conservación de esta área es también importante para
mantener los ciclos biogeoquímicos, propiciando un mantenimiento
de los recursos hídricos, biológicos y sociales de las zonas
aledañas.
En esta Zona Reservada se encuentran comunidades nativas
de la familia Jíbaro, de los grupos étnicos Aguarunas y
Huambisas, distribuidos a lo largo de los ríos Cenepa, Marañón,
Nieva y Santiago que desde tiempos remotos, aprovechan los
recursos naturales para fines de autoconsumo.
Se ha logrado registrar hasta 22 especies forestales, muchas
de ellas con valor comercial, entre otras el cedro (
Cedrela
sp.) , el tornillo (
Cedrelinga catenaeformis),
la quina (Cinchona sp.), la cumala (Iryanthera sp.). También
se encuentran palmeras como el huasai (
Euterpe precatoria),
el ungurahui (
Yesenia batana) y la pona (
Iriartea
sp.) cuyo fruto tiene un alto valor nutritivo.
En el área de esta zona se ha reportado la existencia de
recursos minerales como el oro, que ha originado el establecimiento
de pequeños lavaderos artesanales explotados por nativos
y colonos.
El principal objetivo de la Zona Reservada Santiago-Comaina
es el de conservar su integridad geográfica debido a que
allí se presenta una armoniosa relación entre el hombre
y la naturaleza, albergando significativos valores biológicos,
paisajísticos y culturales.
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