El Parque Nacional del Manu fue establecido el 29 de
mayo de 1973 por Decreto Supremo Nº 0644-73-AG. Está ubicado
en los departamentos de Cusco y Madre de Dios. El Parque
Nacional ha sido reconocido como Patrimonio Natural de la
Humanidad en 1987, y anteriormente (1977), la UNESCO lo
reconoció como zona núcleo de la Reserva de Biosfera. El
Parque Nacional del Manu tiene una superficie de 1 532 806
hectáreas y representa parte de la gran diversidad biológica
que existe en la Amazonía.
Debido a la variación altitudinal, desde los 200 hasta casi
los 4 000 m.s.n.m., posee casi todas las formaciones ecológicas
subtropicales del oriente peruano. En esta inmensa superficie
existen especies y ecosistemas de gran interés científico.
En la cercanía de los ríos se encuentran árboles característicos,
como el cetico (
Cecropia sp.) y la topa (
Ochroma
sp).

También se encuentran árboles como el cedro(
Cedrela sp.),
el tornillo (
Cedrelinga catenaeformis), la castaña (
Bertholletia
excelsa), la lupuna (
Chorisia sp.) y el jebe (
Hevea
brasiliensis), entre otros, formando mosaicos de bosque húmedo
tropical.
En este parque se protege una gran variedad de especies animales:
más de 800 especies de aves y 200 de mamíferos (entre los que se
encuentran más de 100 especies de murciélagos). Existen más de 120
especies de peces y los reptiles son también abundantes y variados,
al igual que los insectos y otros invertebrados que sobrepasan el
millón de especies.

En
esta región es posible observar aves muy difíciles de encontrar
en otros lugares de la selva como el águila harpía (
Harpia harpyja),
el jabirú (
Jabiru mycteria) y el espátula rosada (
Ajaia
ajaja). En las orillas de los ríos, sobre las ramas de los árboles,
se encuentra el sacha pato (
Cairina moschata), ancestro silvestre
del pato criollo.
Además existen especies de fauna silvestre como son el ganso
selvático o ganso del Orinoco (
Neochen jubata), el
gallito de las rocas (
Rupicola peruviana), el mono
choro común (
Lagothrix lagotricha), el maquisapa
negro (
Ateles paniscus), el lobo de río (
Pteronura
brasiliensis), el jaguar (
Panthera onça), el
tigrillo (
Leopardus pardalis), el oso de anteojos
(
Tremarctos ornatus) y la taruca (
Hippocamelus
antisensis).
En esta zona, no sólo la fauna y flora o sus bellos

paisajes
son de interés. En sus inmediaciones viven poblaciones agrupadas
en más de 30 comunidades campesinas que mantienen el quechua
como su lengua materna. También hay poblaciones nativas
amazónicas pertenecientes a diferentes grupos lingüísticos
que han ocupado la zona ancestralmente, como son las etnias
Matsiguenka, Amahuaca, Yine, Amarakaeri, Huachipaire, Mashco
Piros y Nahua.
Además, existen restos arqueológicos aún no estudiados,
así como otros muy conocidos, como son los Petroglifos de
Pusharo, en la región del río Palotoa y las Ruinas de Mameria.
Entre los objetivos de creación del Parque Nacional está
el conservar una muestra representativa de la diversidad
biológica de la selva tropical del sudeste del Perú, para
así contribuir al desarrollo regional mediante la investigación
y el monitoreo de los parámetros ambientales. Asimismo,
se busca desarrollar programas antropológicos relacionados
con las comunidades asentadas en el parque nacional.
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