Hay que tener en cuenta que la selva peruana tiene un clima muy variado que generalmente va de acuerdo con su altitud con respecto al nivel del mar. Existen dos tipos básicos de selva: la selva alta y la selva baja.
La selva alta o ceja de selva se caracteriza por su terreno muy quebrado y a veces con grandes elevaciones. Existe normalmente mucha humedad y como consecuencia una neblina baja que dificulta la orientación por el sol. Su flora y fauna son muy distintas a la selva baja.
La selva baja es generalmente muy húmeda y donde existen elevaciones de terreno de altura muy moderada; donde no se encuentra una altura, el terreno plano es lodazal o "aguajal" casi imposible de cruzar a pie. El bosque o matorral es muy denso, difícil de entrar y por consecuencia muy difícil de orientarse por la densidad de la vegetación.