La alimentación
no es un problema en
Trujillo, porque tanto
en sus calles señoriales como en sus alrededores, se
puede encontrar excelentes platillos de comida criolla e internacional,
con esa típica sazón norteña que la hace
inconfundible.
Si se
visita la ciudad de la "Eterna Primavera", como también
la llaman, es obligatorio probar el shambar, plato tradicional
de los lunes, que mezcla el mote, el frijol, el trigo, la
carne de chancho, la cancha, el culantrillo, el ají
colorado, y la cebolla. Una auténtica explosión
de sabor que regocija el paladar.