Trujillo
es tan agradable y encantadora, que se puede pasar horas recorriendo
las mismas calles o sentado en la banca de alguna romántica
plazuela, porque la ciudad seduce a quien la visita y se tiene
la sensación de no querer dejarla nunca.
Si usted
llega a Trujillo tomará conciencia
de ello, pero es recomendable que escape, aunque sea por un
momento, de la seducción y visite los restos arqueológicos
localizados en los alrededores de la ciudad y las playas trujillanas,
como Huanchaco, en las que podrá observar a valientes
pescadores que se hacen a la mar en frágiles "Caballitos
de Totora", una embarcación de totora prensada de origen
preincaico.
En Trujillo,
se deben conocer los siguientes lugares.
IGLESIAS Y CONVENTOS
La
Catedral:
Localizada en la esquina de la Plaza de Armas, fue edificada
en 1616 y destruida por los terremotos de 1619 y 1635. El
templo es de tres naves y tiene un coro bajo finamente tallado.
En su interior atesora retablos de estilo barroco, además
de lienzos y esculturas centenarios que se exhiben en el Museo
Catedralicio.
Iglesia
del Carmen: Considerada
como el conjunto arquitectónico más importante
de la región y un precioso ejemplo del arte hispanoamericano.
El templo fue construido sobre una plataforma artificial de
tierra, lo que hace suponer la existencia de sótanos Para
ver más imágenes de este destino, visite nuestra
Galería
Multimedia de Trujillo
sepulcrales.
En 1759,
un terremoto le ocasionó graves daños; pero
el retablo mayor, considerado una obra maestra de estilo churrigueresco,
no sufrió daño alguno.
Otros
templos: También deben ser visitados San
Francisco, con sus notables altares a ambos lados del crucero
y su completa colección de retablos; la Merced, antiquísima
construcción de fachada plana y perpendicular; Santa
Clara, que tiene un altar dorado y ostentoso; Belén,
que cobija hermosas pinturas; y Santo Domingo, con sus tres
naves de pilares dóricos.
CASONAS COLONIALES Y REPUBLICANAS
Las
antiguas
casonas y solares trujillanos destacan
por sus fachadas sobrias y severas

.
En el interior, son sobresalientes sus salones colmados de ornamentos.
Un detalle
singular son las rejas trujillanas, verdaderos encajes de
fierro que, pintadas de negros o blanco, parecen ser canastillos
luminosos adosados a los muros de las fachadas.
La casa
Ganoza Chipotea, de portada policromada de estilo barroco,
coronada con un frontón rococó y dos leones,
es la reliquia más representativa de la ciudad.
También
se debe visitar la Casa del Mayorazgo, tan
antigua como la ciudad misma, conserva una de las colecciones
numismáticas más valiosas del Perú, la
Casa de los Marqueses de Herrera y Valle
Hermoso, localizada en una de las esquinas de la Plaza Principal;
la Casa de Don Luis Fernando Ganoza, la Casa
de los Condes de Aranda; y la Casa del Mariscal
Orbegoso.

RESTOS ARQUEOLOGICOS
La
Ciudad de Chan-Chan:
Se encuentra ubicada en el valle de Moche -antiguamente Chimor
o Chimú- a 4 kilómetros al noreste de Trujillo.
La antigua
capital del reino Chimú, que se estableció en
el valle de Moche entre los siglos XII y XV, albergó
hasta 60 mil habitantes, extendiéndose en un área
de 20 kilómetros cuadrados, desde las proximidades
del puerto de Huanchaco hasta el cerro Campana.
Plazas,
viviendas, depósitos, talleres, laberintos, murallas,
caminos y templos piramidales, son los restos que hasta hoy
se pueden visitar en la ciudad de adobe más grande
del mundo, destacando los magníficos muros decorados
con figuras geométrica en relieve.
Chan-Chan
-llamada también "Ciudad de la Luna" o de "Las Largas
Murallas"- es comparada con Teotihuacán, en México,
y las antiguas ciudades de Egipto.
Huacas
del Sol y de la Luna:
A 5 kilómetros al sur de Trujillo,
se ubican los restos del centro administrativo y ceremonial
de la cultura Mochica, que se desarrolló mil años
antes de la llegada de los españoles.
La Huaca
del Sol conserva sólo la tercera parte de su estructura
original. Antiguamente habría llegado a tener 345 metros
de largo por 160 de ancho y 30 metros de altura. En su construcción,
que según la leyenda se hizo en un sólo día,
se utilizaron 140 millones de adobes, por lo que es considerada
la huaca más grande del país.
La huaca
de la Luna, tiene una extensión aproximada de 290 metros
de norte a sur y de 210 metros de esta a oeste.
Cuenta
con tres imponentes plataformas de adobe, articuladas por
cuatro plazas dispuestas en distinto niveles. Una de ellas
evidencia la presencia de un afloramiento rocoso que, sin
duda, debió tener un carácter ceremonial.
Complejo
del Brujo: En la margen derecha del valle de Chicama,
provincia de Ascope, y a sólo 60 minutos de Trujillo,
se encuentra este importante complejo, que está en
pleno periodo de investigación.
Impresiona
una gran pirámide de adobe de 30 metros de altura,
con más de 15 siglos de historia. En sus paredes se
encontraron relieves que evidencian la vida de un soberano
Mochica.
