A cuatro kilómetros del Centro Histórico se encuentra este apacible rincón que recuerda la bucólica cotidianeidad de sus viejos moradores. Se le conoció como Magdalena Vieja hasta el año 1822, en el que un decreto del libertador don José de San Martín la denominó Pueblo libre, en "premio a su patriotismo".
Allí estableció su cuartel general y su residencia el general argentino, al igual que su sucesor, el libertador Simón Bolívar. Ambos utilizaron la quinta campestre que construyó el penúltimo virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela.
Hasta principios del siglo XX fue un espacio sugerido para el reposo y la convalecencia.
En la actualidad el viejo distrito ha recobrado parte de su prestancia y en él se halla una serie de establecimientos dignos de conocerse. Por ejemplo el Museo de Antropología y Arqueología, uno de los mejores en su género en el Perú.
Además, alrededor de la plaza central se han abierto una serie de tabernas que han rescatado un ambiente bohemio.
BOULEVARD SAN MARTIN Y ANTIGUA TABERNA QUEIROLO
En la última década el centro monumental del distrito de Pueblo Libre ha sido rescatado y puesto en valor de una manera admirable. El proceso de recuperación aborda dos cuadras del céntrico e histórico Jr. San Martín, y en él se encuentran la Iglesia Santa María Magdalena y la Antigua Taberna Queirolo, una tradicional bodega de vinos y piscos.
Las fachadas de la Taberna y la Bodega lucen remodeladas. El interior de ambos locales está debidamente refaccionado y ordenado.
El espacio público luce amplio y hermoso. Se ha suprimido un carril vehicular para permitir que la iglesia cuente con un atrio y una ancha vereda contigua a la Taberna y la Bodega Queirolo, con bancas y faroles, estacionamiento ordenado y una cómoda vía vehicular de dos carriles.