IGLESIA Y CONVENTO DE SAN AGUSTIN
La orden de los agustinos llegó al Perú en junio de 1551 e inició la construcción de su iglesia en el solar donde perdura hasta hoy en 1573. La primera piedra en la construcción de su convento la colocó el arzobispo Loayza en 1592.
La iglesia definitiva data del siglo XVIII y aún se conserva la hermosa fachada de estilo churrigueresco.
Sus cuerpos superpuestos de columnas salomónicas y pilastras constituyen un admirable conjunto arquitectónico de tallado delicado. Los expertos afirman que los terremotos que asolaron Lima en los siglos XVII y XVIII, y sobre todo las equivocadas restauraciones, han alterado y modificado las líneas originales del templo.
En el interior aún se puede admirar el magnífico tallado de la sillería del coro, su afamada ante-sacristía con su techo mudéjar de tres planos, y naturalmente su mobiliario de tono barroco.
Entre la sacristía y el preparatorio el viajero puede advertir un lavatorio que forma parte de una composición interesante de ángeles y conchas de alabastro a manera de fuentes.
El claustro del Convento muestra un conjunto de arquerías de dos pisos en donde las pilastras tienen en sus esquinas detalles que dan vuelta por los arcos. En la parte alta de los corredores del primer piso hay un friso de óleos sobre la vida de San Agustín.
Igualmente, en la Sala Capitular y en el Refectorio se encuentran bellísimas pinturas. En el comedor del Convento se muestra una Purísima Concepción que se le atribuye al pintor Mateo Medoro.
Pero quien se lleva las palmas por la singular maestría artística de su confección es una escultura que representa un impresionante esqueleto que lanza una flecha. Se denomina La Muerte y su autor es el más renombrado de los escultores mestizos del siglo XVIII: Baltasar Gavilán.
Estos últimos ejemplos sirven para decir que San Agustín fue uno de los conventos más ricos y lujosos de Lima.
Dirección: intersección de los jirones Ica y Camaná. A 300 metros de la Plaza Mayor.
Visitas: lunes a domingo de 08:00 a 11:00 y de 16:30 a 20:00 horas. Previa cita.
IGLESIA DE JESUS MARIA
Es una pequeña iglesia monacal que data del siglo XVIII. Posee un aire de pueblo, fisonomía de capilla, pero de una perfecta unidad en la forma. También sufrió los embates de los terremotos de 1687 y 1746.
La portada es de estilo barroco. Sobre los paños laterales se deslizan las torrecillas de los campanarios. La portada y las torrecillas forman un vértice luminoso. Y las barandas de madera que contornan la silueta convierten cada campanario en un verdadero balcón.
El interior muestra una sola nave de factura humilde. Sin embargo la riqueza de los altares es asombrosa. Los altares y el púlpito tienen un estilo barroco en donde el pan de oro es esencial.
Junto a esta hermosa iglesia se alza un monasterio de clausura.
Dirección: entre los jirones Camaná y Moquegua.