IGLESIA DE SAN CARLOS
Perteneció al noviciado jesuita de San Antonio de Abad en los primeros años del 1600. Luego de la expulsión de los miembros de la orden se convirtió en la iglesia del Real Colegio de San Carlos.
Volvió a construirse después del terremoto de 1746 y es esa edificación la que llega hasta nuestros días. Se trata de una muestra fehaciente de la armonía y finura arquitectónica religiosa que se imprimió en la Lima colonial del siglo XVIII. En 1876 se convirtió en la capilla de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Su fachada expone dos cuerpos con dos estilos distintos. El inferior es sobrio y el superior profusamente decorado con perillones inflados y marcos ondulados. La puerta lateral es un bello bocado barroco de madera tachonada que en cada uno de sus lados presenta mascarones con argolla en la boca.
Una característica de las pequeñas iglesias limeñas se halla en su fachada: las dos torres pequeñas que se alzan en la parte superior con sus arcadas ciegas y sus pináculos finales.
El interior es de una sola nave que se abre en cruz latina. Los brazos de esa cruz no son muy amplios y en cada una de sus paredes frontales se abre un arco.
Resalta un altar de madera de estilo entre barroco y plateresco. El retablo del altar, que consta de tres cuerpos, expone un entablamento curvo, gruesas columnas, espirales salomónicas, imágenes esculpidas, maderas tallas y otros adornos.
En el año 1924 la iglesia fue restaurada totalmente y se construyó una cripta en la parte baja del crucero. Esta cripta se convirtió en Panteón de los Próceres de la Independencia del Perú y para acceder a ella se construyeron dos escaleras de mármol.
Dirección: esquina del Parque Universitario con el Jr. Azángaro.
IGLESIA DE LAS NAZARENAS
La fundación del Monasterio de las Nazarenas data del 27 de agosto de 1727 por aprobación del papa Benedicto XIII. Su inauguración se realizó el 18 de marzo de 1730.
La iglesia propiamente se terminó de construir durante el gobierno del virrey Amat.
La iglesia se construyó en los antiguos terrenos del barrio colonial de los negros de Pachacamilla. Cuenta con una portada formada por cuatro columnas de piedra de granito y puertas de cedro talladas.
Sobre el paramento del arco rebajado se levanta un escudo heráldico que perteneció al virrey Amat, y el escudo de la Hermandad, en donde se dibuja la cruz del salvador circundada por estrellas.
Muestra dos campanarios con campanas de bronce. La parte central del altar está formada por dos pilastras toscanas estriadas y doradas, que sostienen un frontis barroco, dorado y pintado al óleo. Dentro de este, a manera de urna, se halla la imagen del Señor de los Milagros, pintado al óleo sobre una tosca pared de adobe.
De acuerdo con la tradición, en el año 1651 un esclavo negro angola pintó sobre uno de los muros de los galpones del barrio la imagen de un Cristo Crucificado. Cuatro años después un terremoto arrasó la ciudad y el trozo del muro donde se hallaba pintada la imagen permaneció en pie.
Lo mismo sucedió con los terribles terremotos que asolaron la ciudad y el vecino puerto del Callao el 20 de octubre de 1687 y el 28 de octubre de 1746.
Esa imagen se convirtió en la de mayor devoción religiosa de los peruanos. Tomó el nombre de Señor de los Milagros, y una réplica de él salió a las calles por primera vez al cumplirse un año exacto del último terremoto.
Desde esa fecha, cada año, en el mes de octubre (días 18, 19 y 28), la réplica de la imagen del Cristo Morado, como también se le denomina, recorre las calles de la ciudad de Lima. Se trata de una de las procesiones religiosas más grandes del mundo católico.
Dirección: Jr. Huancavelica 515 - Intersección con la Av. Tacna. A 500 metros de la Plaza Mayor.
Tel.: (511) 423-5718.
Visitas: lunes a domingo de 06:00 a 12:00 y de 18:00 a 20:30 horas.