AEROPUERTO INTERNACIONAL JORGE CHAVEZ
En la esquina de la avenida Colonial con la iglesia de Carmen de la Legua se desplaza la avenida Faucett, que conduce al viajero hasta el aeropuerto internacional Jorge Chávez.
Es uno de los más importantes de esta parte del continente. Punto de entrada y salida de aeronaves nacionales y extranjeras, de bello diseño e instalaciones que se modernizan en forma permanente.
CENTRO URBANO TRADICIONAL
Si el viajero continúa por la avenida Colonial en dirección al puerto se ingresa propiamente al Callao y se accede a la hermosa Plaza Grau, que sirve como antesala al embarcadero y a la Capitanía General del Puerto.
Hacia la derecha existen dos calles. La primera se dirige hasta la puerta principal de la Empresa Nacional de Puertos, donde se hallan los muelles de carga y descarga y los almacenes. La segunda traslada al viajero a la histórica Iglesia Matriz del Callao y a la plaza Gálvez.
Hacia la izquierda de la plaza Grau se encuentra el Museo Naval y la avenida que conecta el centro histórico chalaco con el antiguo barrio de Chucuito y el afable y confortable distrito de La Punta.
CAPITANIA GENERAL DEL CALLAO
Esta organización de la Marina de Guerra del Perú se remonta al año 1791 cuando se creó mediante Real Orden. Dos años después se instituyeron Capitanías y Puertos en el resto del Perú.
Ya en la etapa moderna se creó el 5 agosto de 1919 con la finalidad de controlar el servicio de Capitanías, la Marina Mercante y las Industrias Marítimas y Pesqueras. Y el 23 de setiembre de 1969 se creó el Cuerpo de Capitanías y Guardacostas bajo la autoridad de la Dirección General.
Posee un bonito edificio que se alza frente al mar. Recientemente se han recuperado pasajes, balcones y galerías.
Dirección: Plaza Grau.
TERMINAL PESQUERO
En el muelle del Callao los diferentes pescadores que arriban de sus faenas diarias ofrecen sus productos a precios sin intermediarios.
FORTALEZA DEL REAL FELIPE
Una auténtica joya de la arquitectura militar de la etapa colonial. Su construcción se debió a la imperiosa necesidad de defender el puerto y la ciudad de Lima contra los piratas que entorpecieron el tráfico colonial entre la metrópoli española y sus colonias, y evitar la repetición del saqueo a que lo sometió en 1579 el pirata Francis Drake.
La construcción de la fortaleza tiene varios momentos.
Se puede afirmar que el primer intento serio de dotar al puerto de un sistema de defensa se dio en 1618 cuando el virrey don Francisco de Borja y Aragón ordenó la construcción de dos plataformas con seis y siete cañones, respectivamente.
Estableció además una guarnición de 1,500 hombres. Y en el mar una pequeña armada integrada por ocho naves con 150 cañones.
Seis años después el marqués de Guadalcázar ordenó que la circunscripción del Callao sea rodeada con una trinchera de adobes y ladrillos y se construyeran tres plataformas en la playa con 50 cañones y un fuerte en las afueras del poblado.
Luego del catastrófico terremoto que arrasara el Callao y la ciudad de Lima en 1746 el virrey José Antonio Manso de Velasco encargó al matemático y cosmógrafo francés Louis Godín el diseño de una fortaleza.
El proyecto se aprobó y los trabajos se iniciaron el 16 de enero de 1747. La construcción duró 27 años y fue el virrey Manuel de Amat y Juniet quien inauguró la portentosa obra.
La fortaleza recibió el nombre de Real Felipe en homenaje al rey Felipe V.
Durante la etapa de la emancipación fue el último bastión del ejército realista. Es famosa la resistencia del brigadier español Ramón Rodil.
En 1823 la fortaleza albergó al Primer Congreso Constituyente.
La fortaleza luego serviría como prisión política de 1826 a 1833. En 1839 se convirtió en Aduana. El último suceso militar de la fortaleza fue el Combate del Callao del 2 de Mayo de 1866.
Tiene la forma de un pentágono irregular. En cada uno de sus cinco vértices sobresalen baluartes de diseño triangular, que fueron bautizados con los siguientes nombres: el Rey, la Reina, San Felipe, San Carlos y San José. En estos baluartes se edificaron igual número de almacenes a prueba de todo para guardar pólvora.
Los lados de estos triángulos se denominaron flancos y cortinas. Magistral se denominaba la línea recta e imaginaria que unía los vértices de los baluartes. Solo los baluartes el Rey y la Reina tienen torreones, llamados también caballeros.
A cada uno de ellos se ingresa por un pequeño puente y están comunicados por un terraplén de 22 metros de ancho, denominado camino de ronda. El torreón del rey tiene dos plataformas circulares para artillería. Se asciende a ella mediante una escalera de caracol.
La Reina, en cambio, tiene tres pisos y posee cuatro plataformas para artillería y un sistema interno de escaleras y pasadizos.
En la construcción de la fortaleza se utilizaron cinco millones de metros cúbicos de material sólido, de bloques de piedra arrancados de las canteras de la isla San Lorenzo, de Panamá y de los bloques desenterrados de las antiguas defensas derruidas por las catástrofes.
Un estudio geológico ha determinado que el material utilizado en la edificación de la fortaleza es cuarcita y arenisca untadas con el calicante o mezcla blanca (unión de cal, agua y huevos de aves guaneras), lo que la convierte en un sólido fortín. Ha resistido el paso del tiempo y la violencia de los hombres.
Desde 1984 la fortaleza es sede del Museo del Ejército Peruano. Se trata de un verdadero escaparate donde se exhiben objetos, uniformes y armas de los guerreros peruanos de todas las épocas.
En su recorrido destaca La Casa de la Mujer, un ambiente en el que se rinde tributo y homenaje a los servicios desinteresados de las mujeres en tiempos de conflictos bélicos. También sobresale el lienzo de La Rabona, nombre que se le daba a la dama que acompañaba a su esposo durante la guerra con Chile. Otros lugares de visitas son las recreaciones de las diferentes etapas heroicas del ejército peruano durante la época republicana.
Se ha organizado una sala de proyecciones con el objeto de visualizar la historia del Perú de manera didáctica.
Dirección: Plaza Independencia. A 100 metros de la Plaza Grau - Callao.
Tel.: (01) 429-0532
Visitas: lunes a domingo de 09:00 a 14:00 horas.