Su paladar
estará de fiesta en estas tierras. Los aromas y sabores propios
de los potajes de esta región del Perú, tientan al apetito
y hacen de cada comida un auténtico placer.
Para empezar, le recomendamos un chupe de pallares (sopa contundente
con pescado, choclo, arroz y leche), luego tendrá que elegir
entre una morusa (puré de pallares con asado), un picante
de pallares (guiso de pallares con leche, huevo y queso fresco)
o una emblemática carapulcra (guiso de papa seca y carne de
chancho).
A la hora del postre, nada mejor que unas tejas (pecanas,
higos o limones confitados, rellenos con manjarblanco) o un
dulce de pallar (pallar sancochado con leche, canela, vainilla
y ajonjolí)... ah, y si usted quiere tomarse una copa, anímese
por la cachina (licor a base de mosto de uva fermentada),
el vino o el pisco, este último oriundo de estas tierras y
base del famosísimo "pisco sour", cóctel tradicional del Perú.
Si no
desea experimentar con los sabores iqueños, no hay motivo
para preocuparse. En la ciudad existen restaurantes de comida
internacional, que ofrecen una carta variada capaz de satisfacer
todos los gustos.