COTAHUASI,
Un valle, un ramillete de pueblos, varios
nevados, decenas de andenes. Una catarata, un par de puentes
colgantes, un bosque de puyas, también uno de cactus. Ruinas
y chullpas, waris e incas, prehispánicas, históricas; pero
sobre todo un cañón, gigantesco, enorme, fabuloso: Cotahuasi,
el cañón más profundo del mundo con 3,535 metros
de profundidad, según afirman los investigadores.
Así de sorprendente es este destino arequipeño, donde la geografía es cortada por ríos poderosos, quebradas trepidantes y profundos abismos; y las poblaciones –ajenas al paso del tiempo- conservan su antiguo semblante, resistiéndose a cambiar, resistiéndose a perder sus viejas costumbres.
El imponente cañón del Cotahuasi se encuentra
en la provincia de La Unión, una de las más accidentadas del
departamento de Arequipa, por sus nevados de perenne belleza
como el volcán Coropuna (el más alto del país con 6,425 metros)
y el Solimana (6,117 metros); además de su variada vegetación,
que crece entre los 1,000 y los 6,100 metros de altura.
Disfrutar de la profundidad del cañón es una experiencia marcada
por sucesos singulares: un viaje de más de 14 horas (desde
Arequipa) por una carretera en malas condiciones, una estancia
sosegada en el pueblo de Cotahuasi y una
agotadora caminata, con cruce de dos puentes colgantes y probable
observación de cóndores, para llegar hasta Sipia, una espectacular
catarata de 150 metros de caída.
La profundidad de Cotahuasi es el hogar ideal
para especies en vías de extinción como el cóndor andino (Vultur
gryphus), vicuñas (Vicugna vicugna) y tarucas (Hippocamelus
antisensis), sólo una breve mención de la nutrida fauna; que
sumadas a los atractivos arqueológicos y culturales del cañón,
justificaron su declaración de Zona de Reserva Turística Nacional,
otorgada en 1988.
Ha sido muy poco visitado. Mucho menos por turistas extranjeros.
Tan es así que la cartografía de Cotahuasi
ha sido levantada recién en los años ´90.
Sin duda una increíble área geográfica que brinda los recursos naturales necesarios para la subsistencia de los pobladores cotahuasinos; cuyos orígenes se remontan a 10,000 años atrás; cuando un grupo de hombres y mujeres andinos se asentaron en la zona.
Tiempo después, la región sería conquistada por waris, chancas
e incas, estos últimos bautizaron a los poblados con nombres
quechuas, los cuales perduran hasta hoy, al igual que muchas
de sus costumbres.
Pero la aventura no está ausente en Cotahuasi;
muy por el contrario, el área es ideal para la práctica del
canotaje (rafting), vuelo libre, escalada en roca, ciclismo
de montaña, cabalgatas, rapelling y trekking. Cotahuasi,
un cañón de aventuras y un rincón del pasado ancestral. Cotahuasi
espera ser visitado.