CHACHAPOYAS,
capital del departamento de Amazonas, es una de las ciudades
más antiguas del Perú y una de las pocas que
aún mantiene su aire señorial e influencia hispánica.
Tierra de orquídeas, de caña de azúcar
y café, de peleas de gallos y exquisitas comidas, es
capaz de encandilar a todo aquel que la visite.
Localizada en el
nor-oriente peruano a 2,335
m.s.n.m.,
Chachapoyas -cuyo nombre proviene del vocablo
nativo "chachapoyacuno" que significa "bosque o
monte de neblina"-, fue fundada el 5 de setiembre de 1538
por Alonso de Alvarado, convirtiéndose durante la época
colonial en la capital del oriente peruano, porque desde ahí
partieron las expediciones que buscaban la conquista y colonización
de la Amazonía.
Dentro del área
urbana, Chachapoyas conserva sus amplias
casonas con techos de tejas, grandes patios, rodeados de huertos
y jardines, y originales balcones que revelan la presencia
española.
En los alrededores
de la ciudad y en las provincias cercanas, se encuentran monumentos
arqueológicos de gran valía, que fueron construidos
por los Sachapuyo (o Chachapoyas), un pueblo
que edificó imponentes ciudadelas en las cumbres de
las montañas, para aprovechar al máximo las
tierras cultivables.
Chachapoyas
es el punto de partida para llegar a la localidad de Tingo,
en la provincia de Luya, lugar donde se encuentra Kuelap,
construida en la cima de una montaña.
En Kuelap todavía
hay mucho que descubrir e investigar; por ahora, la ciudadela,
como casi todos los rincones de Chachapoyas,
está cubierta por un halo enigmático y misterioso,
que puede ser disipado por quienes la visiten.