Recorrer el
Callejón
de Huaylas es una aventura inolvidable, que
se inicia en Huaraz, capital del departamento de Ancash (3,052
m.s.n.m.). Durante casi todo el camino, las cumbres nevadas
regocijan los ojos del viajero, también se aprecia el discurrir
del río Santa, los campos ahítos de verdor y el ir y venir cotidiano
de sus pobladores.
El fabuloso callejón está flanqueado por dos cadenas de macizos montañosos de gran altura. En las faldas o polleras de estos magníficos rosarios cordilleranos, verdean los campos y florecen varios pueblos -serranos, tranquilos, llenos de quietud- que se presentan como escenarios perfectos para grandes aventuras.
Dos cordilleras. Al occidente la cordillera Negra con cumbres que superan los cinco mil metros de altura, pero que no presentan nieve por la acción de los vientos alisos procedentes del océano Pacífico. Estos impiden la formación de glaciares.
Al frente, en el sector oriental, se yerguen el centenar de cumbres nevadas que forman la cordillera tropical más alta del planeta, la majestuosa cordillera Blanca que ostenta entre sus joyas congeladas al Huascarán (6,768 metros de altura), la mayor cumbre del Perú y el Alpamayo (5,947 metros de altura), considerada como la montaña más bella del mundo.
Por sus características geográficas, el Callejón de Huaylas (región Ancash), es un bastión de adrenalina. En sus espléndidos parajes naturales, los deportistas extremos encontrarán excitantes desafíos que pondrán a prueba su destreza, capacidad y temple. Andinismo, trekking, canotaje, escalada, ciclismo de montaña, con suerte hasta esquí, son algunas de las actividades que Usted podrá disfrutar.
En el Callejón:
Ciudades y pueblos
A lo largo del Callejón de Huaylas serpentea el río Santa. En sus riberas se han asentado un conjunto
de pueblos que, a pesar de compartir un mismo espacio geográfico, muestran características propias.
Si se toma como referencia el recorrido del Santa desde su nacimiento en la Laguna Conococha (4,300 m.s.n.m.)
-esta dirección es la misma de la carretera proveniente de Lima- el orden de las ciudades y pueblos principales
del Callejón de Huaylas es el siguiente: Recuay, Huaraz (capital de la región Ancash), Carhuaz, Yungay y Caraz.
Según algunas versiones, estas localidades fueron denominadas por el sabio italiano Antonio Raimondi
(Milán, 1824 - San Pedro de Lloc, La Libertad, 1890), como: "Recuay Ladronera", "Huaraz Presunción", "Carhuaz
Borrachera", "Yungay Hermosura" y "Caraz Dulzura". Apelativos que, de cierta manera, describirían sus
experiencias por tierras ancashinas.
Recuay: Es el primer pueblo del valle. Conserva
su estilo colonial de añejas casonas intercaladas con edificaciones
sencillas, de paredes de barro y techos de tejas. Localizada
a 3,422 m.s.n.m., posee las aguas minerales y termales de Conococha,
Ucuschaca, Pachacoto, Pumapampa, Burgos y Utuco; además, las
lagunas de Querococha y Conococha.
Se le conoce como el "Pórtico del Callejón de Huaylas". De estilo colonial, su
centro urbano se caracteriza por sus callecitas empinadas y sus veteranas casonas
con paredes de adobe y techos con tejas.
Elevado a la categoría de villa el 18 de octubre de 1845, San Idelfonso de Recuay
sería reconocido como ciudad 42 años después. Finalmente, en abril de 1950, recibiría
la categoría de capital provincial.
Se dice que fue el Antonio Raimondi, quien acuñó el apelativo de "Recuay Ladronera".
Cuentan, quienes apoyan esta historia, que allá por 1860 unas manos extrañas sustrajeron
las anotaciones del sabio italiano. Ante semejante atropello, él habría calificado al pueblo
como una "ladronera".Sin embargo, uno de sus biógrafos, Pompilio Inglesi, menciona que en ninguno
de los escritos del viajero europeo, aparecen epítetos o frases negativas respecto a los pueblos
del Callejón de Huaylas. Lo que, en cierta forma, tiende un manto de duda sobre el origen de la
frase "Recuay Ladronera".
Más allá de la anécdota, en los alrededores de Recuay se deben visitar los centros arqueológicos
de Pumacahuara, Jirash, Tayapunta y Pueblo Viejo. En este último se han encontrado asombrosos restos
de cerámica y litoesculturas.
En los límites de la provincia, se encuentra un magnífico bosque de Puyas de Raimondi, la
inflorescencia más grande del mundo, la gruta de San Francisco, una formación geológica de
roca volcánica con hermosas estalactitas y el nevado Pastoruri, la cumbre más accesible del
Parque Nacional Huascarán.
Si visita Recuay del 11 al 15 de septiembre, tendrá la oportunidad de ser partícipe de la fiesta
patronal del Señor de Burgos, celebración en la que se baila al ritmo de la famosa danza de los
Negritos. Se encuentra a 25 kilómetros al sur de Huaraz (30 minutos en auto).
- Laguna Conococha, es la cabecera del río Santa, el cauce que con su serpenteante discurrir de
casi 200 kilómetros (corre hacia el norte y desemboca en el Pacífico), da vida a los campos y a los
pueblos del Callejón de Huaylas.
La laguna se encuentra al sur oeste de las Pampas Lama Alto, en un entorno geográfico en el que
predominan los cerros Quemahuanca y Shiushapunto. Localizada a 4,300 m.s.n.m., presenta poco
profundidad (4,5 metros), incluso en la temporada lluviosa. Sus aguas provienen de varias quebradas
cercanas, como Turco Ragra y Ñupupata.
Conocoha, cuyo nombre provendría de los vocablos quechuas coñi (caliente) y cocha (laguna), es el
hábitat de numerosas especies de flora y fauna, siendo las aves las más representativas, al haberse
registrado 45 especies y 17 familias.
En los alrededores de la laguna, la carretera de penetración que se inicia en Pativilca (población
a la que se llega por la Panamericana Norte) se bifurca. Uno de los caminos conduce al Callejón de
Huaylas, mientras que el otro lleva a Chiquián, "Espejito del Cielo", capital de la provincia de
Bolognesi y lugar estratégico para conocer la cordillera de Huayhuas, otro rosario impresionante de
nevados. Se encuentra a 327 kilómetros de Lima y a 90 kilómetros al sur de Huaraz, la capital regional.
- Laguna de Querococha, un sorprendente espejo de agua a 3,980 m.s.n.m. y a la vera de la
carretera que conduce al complejo arqueológico de Chavín (provincia de Huari). En sus riberas hay un
pequeño muelle, donde varios botecitos están preparados para surcar sus aguas, en serenos paseos turísticos.
Desde la laguna se aprecian los nevados de Yanamarey y Maquiraju, un auténtico lujo paisajístico que el viajero
no debe ignorar. Se encuentra a 57 kilómetros al sureste de Huaraz.
- Nevado Pastoruri, es parte del Parque Nacional Huascarán. Su base glaciar es de fácil acceso,
por lo que no se necesita tener grandes conocimientos de andinismo ni excelentes condiciones físicas
para escalarlo. Sólo basta con una buena dosis de entusiasmo y voluntad, para coronar su cumbre (5,150
metros de altura).
Se debe aprovechar el trayecto al nevado (se encuentra a 70 kilómetros al sur de Huaraz), para echarle
un vistazo al ojo de agua gasificada de Pumapashimi y al rodal de puyas de Raimondi, la inflorescencia
más grande del planeta.
Largas y delgadas, las puyas alcanzan hasta 10 metros de altura. Su periodo de vida bordea los 100 años
y sólo florecen al final de su existencia, produciendo casi 6 millones de semillas. Conocida también con
el nombre de titancas, estas inflorescencias son oriundas de las alturas andinas.
- Pueblo Viejo, interesante complejo arqueológico que fuera reportado en 1533 por los adelantados
españoles Hernando Pizarro y Miguel de Estete, quienes lo llamaron Sucorrecuay. Algunos investigadores,
como Henry Tantaleán y Carmen Pérez Maestro, consideran que Pueblo Viejo (3,500 m.s.n.m.) "jugó un rol
determinante en el sistema de afianzamiento, administración, control y secularización Inca".
Según refieren en su trabajo Pueblo Viejo Un Centro Administrativo Inka en el Callejón de Huaylas, este
vestigio arqueológico "está organizado sobre la base de espacios muy grandes de planta trapezoidal,
semejantes a Plazas que, a su vez, están subdivididas por otros edificios como Kanchas, Kallankas, etc. y
áreas libres de construcciones". Se encuentra a 5 kilómetros al noreste de Recuay.
- Gruta de San Patricio, sus galerías subterráneas y las extrañas formaciones rocosas de su interior,
no sólo generan admiración, sino, varios mitos y leyendas que se mantienen vigentes en la memoria colectiva de
Recuay. Localizadas en la base del cerro Jerusalén (cerca de la plaza de Armas), se afirma que en su interior
eran recluidos delincuentes y gentes de mal vivir.
Se cree, también, que sus sombríos y húmedos pasadizos conducen hasta la costa y que en su interior habita un
gallo de oro.
- Hatun Machay, las esculturas gigantescas que el viento ha cincelado en este mágico bosque de piedras,
se yerguen imponentes y retadoras sobre las altura de Recuay. Localizado a 4,200 m.s.n.m., Hatun Machay es un
paraíso para los cultores de la escalada en roca (hay decenas de rutas para principiantes y expertos), entre
otras actividades aventureras, como el ciclismo de montaña y el trekking.
En esta zona, cuyo nombre en español significa Cueva Grande, hay pinturas rupestres zoomorfas y antropomorfas,
que remiten al visitante a los albores de la civilización andina.
El bosque se encuentra a la altura del kilómetro 138 de la carretera Pativilca Huaraz. En este punto, cercano a
la laguna de Conococha, se inicia el desvío que conduce a Hatun Machay (9 kilómetros).
Huaraz: es la ciudad más importante del Callejón de Huaylas y la capital de la
región Ancash, razones que la convierten en un punto estratégico, para los viajeros deseosos de conocer las
cordilleras Blanca y Negra y el legado histórico y cultural de los pueblos de esta parte del Perú.
Localizada a 400 kilómetros de Lima, Huaraz (3,052 m.s.n.m) es una ciudad hasta cierto punto atípica, puesto
que sus viviendas y demás edificaciones, no presentan las líneas ni los rasgos arquitectónicos que caracterizan
a las localidades de la zona andina del Perú.
Su peculiar geografía urbana empezó a configurarse después del fortísimo terremoto del 31 de mayo de 1970, que
destruyó las viejas construcciones de adobe de la capital ancashina. De los escombros de la tragedia surgió el
nuevo Huaraz, sin adobe ni tejas coloradas, pero con aires de modernidad costeña. En la actualidad, sólo la calle
José Olaya del barrio de La Soledad, conserva el antiguo cariz de la capital ancashina.
Vigilada por nueve nevados de la cordillera Blanca, su nombre derivaría de la palabra quechua "waraq" que
significa "amanecer" o de la frase "huarac coyllur", es decir, "estrellas de la mañana". Sea al amanecer o bajo
la luz de las estrellas, en "Huaraz Presunción", como la calificara el sabio italiano Antonio Raimondi,
presumiblemente dolido ante el desaire amoroso de una linda huarasina, se deben visitar los siguientes lugares:
- Museo Arqueológico de Ancash, sus salas de exhibición reúnen una variada colección de piezas líticas de
la cultura Recuay (del 0 al 600 d.C.), un grupo humano de la época preincaica que surgió en el valle del río Santa,
tras la caída de los chavín, una de las matrices civilizadoras del mundo andino.
Considerado como uno de los museos líticos más importante del continente (su colección supera las 700 piezas), este
espacio cultural atesora, además, vestigios de las culturas Chavín, Mochica, Wari y Chimú.
Se encuentra en la avenida Luzuriaga 762 (exactamente al frente de la plaza de Armas) y atiende de lunes a sábado
desde las 9:00 horas hasta las 17:00 horas y los domingos desde las 9:00 horas hasta las 14:00 horas.
- Santuario del Señor de la Soledad, fue erigido después de 1970, para albergar al Señor de la Soledad,
el patrón de Huaraz, cuya fiesta se celebra en los primeros días de mayo. La querida y reverenciada imagen de Cristo,
data del siglo XVI.
En los altares del Santuario, se aprecian otras efigies religiosas, como El Nazareno (un Cristo articulado) y el
Señor de la Resurrección. Ambas son sacadas en procesión durante la Semana Santa.
Se encuentra en la sencilla plazuela del Señor de la Soledad, uno de los rincones más tradicionales de la capital
ancashina. Sus puertas están abiertas desde las 8:00 horas hasta las 13:00 horas y desde las 15:00 horas hasta las
18:00 horas.
En las afueras de Huaraz, se recomienda conocer los siguientes lugares:
- Waullac, es un sitio arqueológico preincaico, localizado a 2 kilómetros al este de Huaraz. Se cree que
fue una construcción de uso funerario, por la existencia de cinco estructuras de piedra semejantes a nichos.
- Willcahuaín, es un templo preincaico de clara influencia wari, el primer imperio andino, el cual tuvo
su origen en la altura ayacuchana. Sus construcciones muestran diversas plataformas sobrepuestas y una red de
galerías internas. Se encuentra a 7 kilómetros al noreste de Huaraz.
- Monterrey, esta pequeña y primorosa localidad es famosa por sus baños termales. Sus aguas bordean los
50° C y son perfectas para aliviar el cansancio y contrarrestar los males reumáticos, entre otras enfermedades.
El complejo cuenta con piscinas individuales y comunitarias. Se encuentra a 7 kilómetros de Huaraz.
Carhuaz: Su nombre deriva de "cca huash"
(amarillo), por el color de las flores de retama que cubren los
cerros contiguos. Situada a 2,688 m.s.n.m., mantiene su corte hispánico
y colonial. A 8 kilómetros al sur, se encuentra la población de
Macará, donde parte un camino carretero de 4 kilómetros, que conduce
a las aguas minero-medicinales de Chancos, llamadas la "fuente de
la juventud".
Carhuaz, es un sencillo pueblo de espíritu religioso y conservador. Su entorno urbano está enmarcado por
hermosos paisajes que son un auténtico privilegio, un regalo de la naturaleza. En la segunda mitad del siglo XIX,
cuando el sabio italiano Antonio Raimondi recorría el Callejón de Huaylas, acuñó la frase "Carhuaz Borrachera",
apelativo que hasta hoy no se olvida.
Y si bien algunos investigadores dudan que Raimondi haya sido el autor de dicha frase; otros afirman que su visita
al pueblo habría coincidido con el furor de una fiesta patronal, donde la fe se expresa con oraciones y brindis,
componiendo un extraño e inusual cuadro religioso que, probablemente, sorprendió al visitante europeo.
Capital de la provincia del mismo nombre, Carhuaz muestra la estructura tradicional de las villas coloniales de la
sierra peruana, destacando sus construcciones de arquitectura mestiza. También llama la atención su plaza de Armas,
flanqueada por el Santuario de la Virgen de las Mercedes, imagen entrañable cuya fiesta se celebra por todo lo alto
el 24 de setiembre.
Quienes visitan Carhuaz no deben ni pueden resistirse a probar sus ya famosos helados, perfectos para combatir al
sol que suele calentar las mañanas y tardes de esta localidad de clima agradable y templado. Se encuentra a 34 kilómetros
al norte de Huaraz, la capital regional.
Son puntos de interés en los alrededores de Carhuaz:
- Baños de Chancos, es un brote de aguas bicarbonatadas, cálcicas y cloruros-sódicas, que son excelentes para
mejorar la salud, especialmente de aquellos que sufren enfermedades respiratorias. Conocidos también como la "Fuente de
la Juventud", en los baños de Chancos (2,800 m.s.n.m.) hay posas, piscinas y una cueva natural. Aquí, la temperatura
de las aguas oscila entre los 68° y los 72° C.
Más allá de sus propiedades curativas, esta zona es de gran belleza paisajística, destacando la preciosa vista de las
cumbres nevadas del Hualcán y el Copa, dos de las montañas de la cordillera Blanca. Se encuentra cerca al pueblo de Macará,
localizado a ocho kilómetros al sur Carhuaz y 30 de Huaraz, la capital regional.
- Supe Jkalka, sólo hay que caminar unos cuantos minutos, desde la plaza de Armas hasta el barrio de Tambo, para
descubrir esta roca misteriosa, acaso mágica, a la que hay que echarle agua o frotarla con un atado de yerbas, para ver la
insinuante aparición de la figura del diablo en su superficie.
- Joncopampa, si bien los investigadores no se ponen de acuerdo sobre el origen de este complejo arqueológico, en
lo que si se coinciden es en considerarlo como el más significativo de toda la provincia. De muros sencillos, Joncopampa
(3,450 m.s.n.m.) habría sido el asentamiento de una cultura prehispánica local, conocida como Recuay. Sin embargo, otras
versiones refieren que fue erigido por los wari, considerado como el primer imperio del mundo andino y cuyo lugar de origen
fue las alturas ayacuchanas.
Se encuentra muy cerca del pueblo de Taricá (11 kilómetros) y visitarlo es bastante sencillo, puesto que está al lado de
la carretera. También es lugar de paso de algunas rutas de trekking.
- Punta Olímpica, es un abra majestuosa e impresionante a 4,890 m.s.n.m. Desde esta seductora atalaya natural
localizada en la carretera Carhuaz-Chacas, se tiene un excelente panorama de los nevados de la cordillera Blanca y de las
lagunas del Callejón de Huaylas.
- Nevado Hualcán y Copa, en la hermosa geografía de Carhuaz destacan estos colosos cordilleranos que acarician el
cielo con sus cumbres de nieve, las cuales alcanzan los 6,122 y 6,188 metros de altura, respectivamente. En su entorno
existen lagunas y escenarios naturales de conmovedora belleza.
El nevado Hualcán está localizado a menos de tres horas de la Pampa de Shonguil, donde existen cascadas, pinturas rupestres
y vestigios arqueológicos; mientras que al Copa se arriba a través de un caminito que se inicia en el poblado de Vicos.
Yungay: Una gran escultura
de Cristo con los

brazos eternamente abiertos, es el símbolo de este pueblo que
fue arrasado por el desprendimiento de toneladas de roca y piedras
provenientes del nevado Huascarán, en el año de 1970. A pesar
del tiempo, aún pueden observarse algunos vestigios del drama:
cruces, morros de tierra y fierros retorcidos.
Hasta la fatídica tarde del 31 de mayo de 1970, cuando un terremoto de 7.7 grados en la escala de Richter,
provocó el desprendimiento de una parte del pico norte del Huascarán, esta ciudad era considerada como la
"Joya del Callejón de Huaylas", por la hermosura de su paisaje y la pujanza de su gente, que había convertido
a su pueblo en uno de los más dinámicos y progresistas de la región.
Pero la furia de la tierra y la nieve del Huascarán convertida en aluvión, se ensañaron con la preciosa
Yungay -capital de la provincia del mismo nombre-, borrándola, literalmente, de la faz del planeta y cegando
la vida de 24 mil personas en cuestión de minutos. Muy pocos sobrevivieron a la furia de la naturaleza. La
"suerte" -si es que se puede hablar de ella en medio de una tragedia de semejantes proporciones- se apiadó de
un puñado de niños que, aquella tarde dominguera, asistió a la carpa raída, tal vez remendada, de un circo
itinerante que ofrecía su espectáculo en las afueras del pueblo.
De forma milagrosa, el público que observaba la función circense sobrevivió al desastre, pero fue un milagro
triste e infinitamente doloroso. Sus familiares y amigos habían perecido en el aluvión.
La próspera Yungay se convirtió en un campo santo. Hoy, decenas de cruces recuerdan los nombres de algunos de
los que murieron en la tragedia. Además, en una atalaya natural del cementerio, se ha colocado un Cristo Blanco,
enorme y compasivo, que observa fijamente al Huascarán.
Con el paso del tiempo, la "Joya del Callejón de Huaylas" resurgió gracias a la perseverancia de sus hijos, que
no querían alejarse de la tierra de sus antepasados. Su renovado núcleo urbano se encuentra a 1,5 kilómetros del
lugar del aluvión, mientras que del viejo pueblo, sólo quedan los inciertos recuerdos de los sobrevivientes y las
imágenes en blanco y negro o en sepia, de los archivos fotográficos.
Más allá de su eterna nostalgia, Yungay (2,357 m.s.n.m.), a 58 kilómetros al norte de Huaraz, la capital regional,
cuenta con innumerables atractivos naturales que, sin duda, justifican el apelativo de "Yungay Hermosura", que habría
sido impuesto por el sabio italiano Antonio Raymondi.
En su visita a Yungay (su nombre proviene del vocablo quechua yunga que significa cálido o abrigado), conozca los
siguientes lugares:
- Nevado Huascarán, los 6,768 metros de altura de su cara sur, lo convierten en la cumbre más alta del Perú,
la segunda de Sudamérica y la montaña tropical de mayor altitud de todo el planeta. Localizada a 21 kilómetros al
sureste de Yungay, este grandioso apu (montaña sagrada) tiene su origen en la era terciaria.
Espléndida e inspiradora, las dos cumbres del Huascarán se presentan como una invitación a la aventura, para los
andinistas y escaladores. Su cara norte (la más pequeña con 6,665 metros), fue conquistada por vez primera en 1908,
mientras que Bernhard y Borchers coronaron su pico sur en 1932.
Las expediciones al apu Huascarán comienzan en el pueblo de Musho, con una caminata de 3 días hasta el glaciar
Raimondi, punto utilizado como campamento. En total, la travesía dura entre 7 y 8 días, dependiendo de las
condiciones climatológicas.
Este magnífico nevado es el atractivo principal del Parque Nacional Huascarán, un área protegida de 340 mil
hectáreas, en la que se busca preservar la riqueza de de esta región del Perú.
- Lagunas de Llanganuco, cuenta la leyenda que las aguas verde turquesas de Chinancocha y Orcococha, las dos
lagunas que forman LLanganuco, tienen su origen en las desconsoladas lágrimas de amor de una princesa y un soldado,
que al fracasar en su intento de escapar, para entregarse libremente al cariño que los embriagaba, fueron abandonados
a su suerte en la parte más inhóspita de la cordillera Blanca.
En esas difíciles circunstancias, el dios de los Huaylas, quizás conmovido ante las lágrimas de amor de los jóvenes,
decide convertirlos en dos preciosos nevados: el Huascarán y el Huandoy.
Lejos de la leyenda, las lagunas de Llanganuco tienen su origen en los deshielos del Huascarán, el Huandoy, el
Yanapaccha, el Chopicalqui y el Pisco, nevados que ofrecen sus "lágrimas" para crear uno de los espacios naturales
más representativos y simbólicos de todo el Callejón de Huaylas y el Parque Nacional Huascarán. Como mencionáramos
anteriormente, en Llanganuco hay dos lagunas conectadas entre sí. Chinancocha o Laguna Hembra (3,850 m.s.n.m.) y
Orcococha o Laguna Macho (3,863 m.s.n.m.). La primera es de mayor tamaño e impresiona por la intensidad turquesa de
sus aguas, mientras que la segunda está encajonada por enormes paredes de granitos casi verticales. Sus aguas son
celestes y se localizada al final del valle glaciar.
En ambas lagunas hay instalaciones para los viajeros. En Chinancocha se arriendan botes y existe un área de camping
y un bonito sendero que cruza un bosque de queñual (Polylepis), un árbol andino que aquí es conocido como María
Josefa. Por su parte, Orcococha cuenta con un área de camping y una estación de guardaparques.
Llanganuco se encuentra a 25 kilómetros del nuevo Yungay (existe una vía afirmada). En el trayecto se cruzan las
comunidades campesinas de Ongo, Shillcop, Huashao y Huamachuco.
- Nevado Huandoy, es otra de las montañas de ensueño de la cordillera Blanca. Presenta cuatro picos que
parecieran formar un fogón, por lo que los antiguos peruanos lo conocieron como Tullparaju, palabra que deviene
de los vocablos quechuas: tullpa (fogón de piedra) y raju (hielo), lo que podría interpretarse como "fogón de piedras
en el hielo" o "montaña de hielo en forma de fogón".
Localizado al norte del Huascarán, su cumbre mayor alcanza los 6,395 metros. Por su cercanía a la mayor montaña del
país, una leyenda refiere que ambos apus fueron en realidad una princesa y un soldado, convertidos en nevados por
el dios de los Huaylas. Al Huandoy se accede por la quebrada de Llanganuco.
- Guitarreros, en el interior de esta cueva del distrito de Shupluy, provincia de Yungay, el arqueólogo
Thomas Lynch, de la universidad estadounidense de Cornel, descubrió en 1969 vestigios de frijoles, pallares, ajíes
y otros vegetales que, según las investigaciones realizadas, tendrían una antigüedad mayor a los 8 mil años.
Desde entonces, el hombre de Guitarreros es considerado como el horticultor más antiguo de América. Para visitar
este rincón de la prehistórica, hay que realizar un trekking de tres kilómetros desde el poblado de Shupluy,
localizado a 45 kilómetros de Huaraz, la capital regional.
Caraz: Los nevados Huandoy (6,395 metros
de altura), Santa Cruz (6,259 metros de altura) y Alpamayo (6,120
metros de altura), rodean al último pueblo del Callejón,
a 2,235 m.s.n.m.
Esta tierra es famosa por la calidad de sus dulces de fruta,
conocidos como "cuarteados", y su manjar blanco (dulce de
leche). La laguna Parón, que refleja las cumbres nevadas,
y el Cañón del Pato, donde las cordilleras Negra y Blanca
sólo están separadas por un espacio de cinco metros, son los
mayores atractivos.
Capital de la provincia de Huaylas, Caraz es un apacible y nostálgico pueblo serrano. De calles angostas,
conserva antiguas construcciones coloniales y republicanas, las cuales resistieron milagrosamente los embates
del movimiento sísmico del 30 de mayo de 1970.
Existen varias versiones sobre el origen de su nombre. Una de ellas refiere que deriva del quechua kgara puncu
o "puerta de cuero", debido a que los antiguos pobladores de la zona forraban sus puertas con cuero.Pero la
versión más aceptada y difundida en este sector del Callejón, detalla que el término Caraz provendría del vocablo
kjaras que significa penca de magüey, una planta que abunda en los alrededores del pueblo.
Por su parte, se dice que el ya citado Antonio Raimondi, denominó a la zona como "Caraz Dulzura" en referencia
a su excelente clima -el mejor del Callejón de Huaylas- la afectividad de su gente y, sobre todo, por el sabor
inolvidable de sus dulces de leche y fruta.
Caraz es el último pueblo del Callejón y se encuentra a 69 kilómetros al norte de Huaraz y a 12 kilómetros al
norte de Yungay. Es el punto de partida para visitar los siguientes lugares:
- Nevado Alpamayo, una pirámide de hielo de 5,947 metros de altura. Imponente, soberbia y excesivamente
hermosa, tanto, que en un concurso internacional realizado en Munich, Alemania, la eligieron como la montaña más
bella de todo el planeta.
Es la montaña más septentrional de la cordillera Blanca y, a pesar de su grandeza, es de menor tamaño que los
nevados vecinos. Y si bien su nombre no hace referencia alguna a su incomparable lindura (Alpamayo significa río
barroso en español), viajeros y escaladores de todo el mundo, anhelan pisar sus faldas de nieve y contemplarlo a
plenitud. El ascenso a su cara sureste demora aproximadamente 7 días.
- Laguna Parón, es el mayor espejo de agua de toda la cordillera Blanca y la reserva de agua dulce más
grande del Callejón de Huaylas. Ubicada a los pies del nevado Paria, tiene una profundidad de 76 metros y 55
millones de metros cúbicos de agua.
Impresionante y rodeada de una geografía espectacular, desde esta laguna a 4,185 m.s.n.m., es posible observar
a los nevados Artesonraju (6,025 metros de altura), Pirámide de Garcilaso (5,885 metros de altura.) y la pared
oeste del Chacraraju (6,112 metros de altura). Se ubica a 32 kilómetros de Caraz.
- Cañón del Pato, es este espectacular accidente geográfico de 15 metros de ancho y aproximadamente mil
metros de profundidad, las aguas del caudaloso río Santa -nace en la laguna Conococha y desemboca en el Pacífico-
discurren entre las paredes de la cordilleras Negra y Blanca, las cuales encuentran aquí su máximo grado de
acercamiento.
Para aprovechar las fuerzas de las aguas se ha construido la central hidroeléctrica del Cañón del Pato, que
abastece a casi toda la zona norte del Perú. Además, la carretera que circunda esta zona de honduras e inmensas
paredes rocosas, presenta numerosos túneles que le dan un toque de misterio al viaje.
Se encuentra a 25 kilómetros al norte de Caraz, entre los 1,400 y los 1,850 m.s.n.m.
- Tumshucaico, es un complejo arqueológico preincaico, erigido en el año 1800 a.C., aproximadamente.
Aquí se conservan vestigios de galerías y paredes de piedras labradas, las cuales provendrían de una cantera de
la zona. Se encuentra a un 1 kilómetro de Caraz (5 minutos en auto y 20 a pie).
Parque Nacional del Huascarán:
Tiene una extensión de 340,000 hectáreas y ha sido declarado
por la Unesco como "Patrimonio Cultural de la Humanidad" y
"Reserva de Biósfera". Dentro de su área se encuentra la Cordillera
Blanca y una gran variedad de ecosistemas únicos y variados.
Fue creado como parque nacional el 1 de junio de 1975, para conservar la flora
y fauna silvestre, la belleza escénica de la Cordillera Blanca (la cordillera
tropical más alta del mundo) y una serie de vestigios arqueológicos.
En el parque, existen plantas como el quishuar, las shacshas,
queñuales, rimarima, shakapa, escorponera, huamaripa y llancahuasi;
y animales silvestres como las tarucas, venados grises, pumas,
osos de anteojos, vicuñas, zorros, patos, vizcachas y cientos
de aves. También se puede apreciar a la Puya Raimondi, una
cactácea conocida como "cunco", que puede llegar a medir hasta
10 metros.
También resaltan sus 663 glaciares, 27 de los cuales sobrepasan los 6,000 mil metros de
altura, destacando el Huandoy (6,395 metros de altura), Chopicalqui (6,354 metros de altura),
Hualcán (6,122 metros de altura) y el Huascarán (6,768 metros de altura) el más alto del Perú
y uno de los mayores de América; y sus 296 lagunas, como Parón, Cullicocha, Llanganuco,
Auquiscocha, Rajucolta, Querocha y Cuchillococha.
En esta área natural existen dos estaciones bien definidas. La temporada seca de abril a
setiembre (tiempo favorable para la práctica del andinismo, montañismo y trekking) y la
época lluviosa, que empieza en octubre y termina en mayo, siendo las precipitaciones más
frecuentes entre enero y marzo.
El Parque Nacional Huascarán tiene diferentes accesos, pero los más utilizados son el de
Llanganunco (permite visitar las lagunas del mismo nombre) y el de Carpa (para conocer
el nevado Pastoruri).
Deportes de aventuras
El
Callejón de Huaylas ofrece grandes posibilidades para los
amantes de la aventura. Andinismo, esquí, treking,
canotaje, parapente y escalada en roca, son actividades que
se pueden desarrollar en este fabuloso rincón del Perú.
Los glaciares de
la Cordillera Blanca, son considerados los mejores del mundo
para la práctica del andinismo,
sobre todo entre los meses de mayo a setiembre; también los
cultores del esquí, pueden demostrar sus habilidades en los
nevados de Pastoruri, Copa, Hualcán, Huascarán y Vallunaraju.
Los caminantes y ciclistas de montaña, encontrarán
una gran variedad de senderos prehispánicos en los que podrán
apreciar la flora, fauna, los picos imponentes, las quebradas
y cañones profundos: mientras que el río Santa, es ideal para
la práctica del canotaje y el kayac; mientras que el cinturón
de granito que rodea los glaciares, desafía a los escaladores
en roca.
Atractivos cercanos al Callejón
-Chavín, galerías y pasadizos subterráneos, recintos piramidales, templos y
plazas hundidas, también esculturas líticas artísticamente misteriosas, en el complejo arqueológico más
impresionante de la región Ancash que, según las investigaciones, habría sido erigido por los hombres de
la cultura preincaica de Chavín, allá por el año 1200 a.C.
En los tiempos de esplendor de este pueblo, considerado como una de las piedras angulares en el desarrollo
andino, se realizaban grandes y fastuosas ceremonias religiosas en las estructuras de piedra. Miles de personas
observaban con unción, quizás hasta con miedo, a esos sacerdotes que tenían la cualidad de desaparecer de un
lugar y aparecer en otro en cuestión de segundos.
Lo que desconocían aquellos sorprendidos espectadores, es que debajo de los recintos de piedras, existía
una compleja red de galerías subterráneas, que permitían a los sacerdotes trasladarse de un lugar a otro sin
ser vistos. Dichos túneles estaban dotados con conductos de aire y pequeños resquicios por los que ingresaban
tenues rayos solares. Todo un prodigio arquitectónico.
Aparte de sus recintos y galerías, en Chavín destacan varias esculturas líticas de gran valor artístico y
simbólico, como las llamadas cabezas clavas, con rasgos de felinos y hombres, que fueron colocadas en los
exteriores del templo (una conserva su posición original) y el lanzón monolítico, inmensa escultura de 4
metros de alto y en forma de cuchillo, localizada en los túneles. Esta pieza presenta tallas de aves,
serpientes y felinos.
Chavín fue descubierto o presentado al mundo por Julio C. Tello, el "Padre de la Arqueología Peruana", en
1919. Desde aquel momento, sus construcciones y galerían han generado admiración, siendo declaradas por la
UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1985.
El complejo se encuentra en el distrito de Chavín de Huantar (3,177 m.s.n.m.), provincia de Huari, a 109
kilómetros de Huaraz, la capital regional. El viaje se realiza por una vía asfaltada, observándose en el
trayecto una serie de nevados y la atractiva laguna de Querococha.
-Callejón de Conchucos, es un sorprendente espacio geográfico al este de la cordillera Blanca.
Está formado por una serie de valles, quebradas y punas de las provincias de Huari, Antonio Raimondi,
Mariscal Luzuriaga, Pomabamba, Sihuas, Corongo y Pallasca, las cuales presentan una indescriptible
belleza paisajística y un rico acervo cultural.
Por sus características, el Callejón de Conchuchos es un destino perfecto para los viajeros que buscan
rincones alejados, donde las raíces tradicionales de los pueblos originarios se mantengan firmes y sean
parte del diario vivir de la gente y no un espectáculo preparado para los visitantes.Para ingresar a
Conchuchos, prosiga por la carretera que une Chavín de Huatar con Huari.
-Cordillera de Huayhuash, cerca de la Cordillera Blanca,
a unos 110 kilómetros al sur de Huaraz, se ubica el pueblo de
Chiquián (3,374 m.s.n.m.), el punto de partida para conocer la
Cordillera de Huayhuash, una de las más bellas del mundo. Por
sus características geográficas, este lugar es adecuado para la
práctica del andinismo y el trekking.
La cordillera alberga, entre otras montañas, al nevado de Yerupajá (6,634 metros de altura), pero también se
observan bellísimas lagunas y una variada fauna silvestre. Para recorrerla en su totalidad, hay que realizar
una caminata de 12 días.
