AREQUIPA
fue fundada el 15 de agosto de 1540, por Manuel Garci de Carbajal.
Su nombre deriva de la frase quechua "Arequipai"
que
significa "Sí, quédense", y más que una
simple coincidencia, lo del nombre es una realidad que se
mantiene en el tiempo, porque en las calles, en las paredes
de sillar y en la actitud de la gente, se percibe una extraña
fuerza, un raro impulso que te invita a quedarte en la ciudad.
Localizada en las
faldas de la cordillera occidental de los
Andes y al pie del volcán Misti
,
Arequipa (2,350 m.s.n.m), capital del departamento
del mismo nombre, es una bella ciudad, con casonas construidas
en sillar, un material de lava volcánica petrificada,
con templos y conventos definidos por un estilo arquitectónico
original, y con mágicas campiñas a su alrededor
que le brindan un bucólico matiz.
En el Centro Histórico
de Arequipa se puede apreciar el más
puro estilo arquitectónico arequipeño, que se
consolida a finales del siglo XVII, a partir de la superposición
del barroco italiano, el plateresco español y la originalidad
andina.
Las casonas solariegas,
las iglesias y conventos antiguos, se construían en
sillar, un material entre blanco y perla, que al ser iluminado
por el Sol, produce un resplandor, una magnífica aura.
Por ese motivo, Arequipa es conocida como
la "Ciudad Blanca".
En los alrededores
de Arequipa existen pueblos fascinantes que
conservan andenes preincas, que aún son utilizados
por los agricultores de los distritos de Chilina, Socabaya,
Paucarpata, Characato y Sabandía.
En el departamento
de Arequipa, se encuentran dos de los cañones
más profundos del mundo: Cotahuasi (provincia de La
Unión) y el Colca (provincia de Caylloma). Además,
el maravilloso Valle de los Volcanes en Andagua, las playas
de Mollendo, Camaná y Puerto Inca. Lugares impactantes
que deben ser conocidos cuando visite Arequipa.