Narby concluye la obra rescatando una actitud de respeto hacia los otros y sus creencias.
Tanto la posición de los biólogos como la de los ayahuasqueros, es respetable; ya que hay aún muchos lados oscuros a nuestros ojos.
Para finalizar, Narby presenta una hipótesis que aquí transcribo:
"....mi hipótesis afirma que el principio vital es animado y que la naturaleza en su conjunto es capaz de comunicarse, lo que contradice el principio fundador de esta biología molecular que es la ortodoxia actual".
Tanto como Narby, no sólo en el proceso de este análisis, sino considerando mi experiencia con la ayahuasca, dentro del contexto de las comunidades tribales de la amazonía y su tradición chamánica; he comprendido que "más allá de ver para creer hay que creer para ver".