Texto y fotos: José Alva S.
EI famoso balneario de Máncora no necesita de mayor presentación, pues es por todos conocido como el paraíso de los surfistas y de aquellos que buscan un destino marino y caluroso. No es para menos, esta playa es una de las que goza de las mejores olas a lo largo de nuestro litoral, con sol todo el año y con platos que merecen aplausos gastronómicos.
Andares no se pudo resistir a los encantos que ofrece este playa, así que hizo un viaje relámpago de tres días en busca de los encantos de esta antigua caleta piurana.
Aprovechando que el 14 de noviembre Máncora celebra el 91 aniversario de la creación política como distrito, partimos de Piura para recorrer los 171 kilómetros hacia el norte, utilizando la vía Panamericana Norte. Después de tres horas y media de trayecto, dejamos atrás los poblados de Sullana, Talara, El Alto y Los Organos, y llegamos justo cuando el sol pintaba de naranja el cielo para esconderse tras el tibio mar de Máncora. Unos surfistas gozaban de tan imponente espectáculo montados sobre sus tablas.
Y lo mismo sucede a las seis de la mañana. El clima tropical de Máncora (28 grados promedio todo el año) obliga a uno a despertar temprano, y la primera impresión que se tiene cuando se acerca a la playa es que la gente nunca descansa. Prueba de ello son las siluetas de los tablistas, quienes apenas ven los primeros rayos del sol se lanzan raudos hacia el mar para su diaria dotación de olas. Son los verdaderos surfistas, que ven en esta acción la comunión con la naturaleza. Son simplemente ellos y el mar.
Uno de ellos es Yuri Mellet, peruano, visitante de Máncora desde hace varias décadas, y desde hace unos meses un nuevo mancoreño residente. Yuri nos explicó que la mejor época para practicar tabla son los meses de octubre a diciembre, porque el oleaje se presenta en las mejores condiciones. "Ahora es más sencillo saber si van a llegar buenas olas, pues a través del satélite los surfistas pueden acceder a la información sobre el oleaje hasta con una semana de anticipación", sostiene.
Con un poco de nostalgia, Yuri recuerda que años atrás Máncora lucía diferente. Hoy en día, la cantidad de visitantes de todas partes del mundo hace más difícil practicar este deporte. "En temporada alta -Fiestas Patrias, Semana Santa y Año Nuevo- hay un verdadero congestionamiento en el mar. El más aguerrido es quien se apodera de las mejores olas", comenta Yuri.
Por él también nos enteramos de que los primeros surfistas llegaron a esta playa en la década de los 70, y maravillados con el lugar muchos se quedaron a vivir. Poco a poco Máncora se hizo conocida como el "point" de los corredores de olas.
Veinte años más tarde Máncora es un distrito con hermosas playas que trata de convertirse en un polo de atracción turística, Los problemas no faltan, como la diversidad de edificaciones, la protección e higiene de la playas, la seguridad de los bañistas; pero poco a poco las autoridades y los dueños de hoteles y restaurantes están tratando de dar soluciones a las principales necesidades y potenciar las virtudes de este bello distrito. La Municipalidad de Máncora, en su afán de sentar las bases del turismo, terminó de construir los servicios higiénicos en el malecón, cuya inversión fue de 80 mil soles.
Por ello el interés de promocionar el aniversario de Máncora y la conformación del Comité Central que preside el alcalde Enrique Cruz Rosas. "Será una celebración a lo grande y hermosisisíma", nos dice con típico acento norteño.