Un baño de peruanidad
La mejor fecha para visitar Tacna y empaparnos de peruanidad es el 28 de a agosto.
Ese día la población entera sale a las calles a rendir homenaje a nuestra bandera, a nuestros héroes. Tacna suspira aliviada porque recuerda su reincorporación a nuestro territorio. La ciudad se paraliza y nuestra mente también. El corazón palpita con mayor fuerza mientras vemos que nuestro Pabellón Nacional es llevado por las principales avenidas. Tacna está de fiesta. La alegría y júbilo nos embargan, la nostalgia también al recordar lo vivido, sufrido y perdido.
La rojiblanca luce reluciente en medio de toda una multitud que la venera, La procesión se inicia en el Parque 28 de Agosto, donde está erigido un monumento a la Mujer Tacneña y prosigue su paso a lo largo de diez cuadras donde es recibida con aplausos, pétalos de rosas, buganvillas y palomas.
La bandera, la misma que presidió la reincorporación; tiene la longitud de casi una cuadra, pero queda corta para expresar todo el amor que se tiene por la patria.
Distinguidas personalidades, como los ex plebiscitarios, se dan cita. Nobles instituciones que cumplieron un rol importante en la historia encabezan el desfile.
Entre ellos figuran la Sociedad de Artesanos y Auxilios Mutuos El Porvenir, quienes en plena ocupación chilena impulsados por su patriotismo organizaron la primera procesión a la bandera el 28 de julio de 1901.
La significativa muestra de lealtad a la patria fue aceptada por la fuerza opresora bajo una serie de condiciones. Ellas preveían la prohibición de alguna expresión de júbilo o protesta, órdenes que fueron cumplidas a cabalidad.
Por aquellos años, el gobierno ocupante había iniciado un proceso de chilenización. Tal propósito respondía ante el posible cumplimiento del artículo tercero del Tratado de Ancón, el cual estipulaba la realización de un plebiscito.
Bajo esta premisa los chilenos hicieron y deshicieron lo que les venía en gana en los pueblos ocupados. Cerraron iglesias, clausuraron escuelas, periódicos y hasta sustituyeron profesores y textos peruanos por chilenos.
Se inició una feroz campaña contra los trabajadores peruanos comerciantes, empleados y profesionales, cuyos derechos eran amparados por el sistema peruano. Así se les expropió sus terrenos y se los expulsó en masa. La situación era insostenible. Mientras que en vano autoridades peruanas hacían esfuerzos para conseguir se reincorpore los territorios despojados.
En 1918 terminada la primera guerra mundial el Perú inició una amplia campaña internacional con el objeto de obtener apoyo para hacer cumplir sus derechos.
Cuatro años después el gobierno chileno aceptó la propuesta de un arbitraje para decidir el futuro de las negociaciones. Nuestro país gobernado por Augusto B. Leguía suscribió este protocolo el 20 de julio de 1922 y en ella se señalaba la intervención de Estados Unidos.
Ambos gobiernos presentaron sus alegatos y pruebas ante esta nación. En 1925 el presidente norteamericano Calvin Coolidge dispuso la realización de un plebiscito de acuerdo al Tratado firmado.
Bajo algunas condiciones se formó una comisión plebiscitaria integrada por un delegado del Perú, Chile y un representante del presidente norteamericano.
Los trabajos para la realización del plebiscito se iniciaron en medio de persecuciones y violencia las cuales determinaron que esa opción sea descartada.
La ilusión se desvaneció. Más de 45 años debieron pasar para que mediante una jugada de Chile se suscribiera el Tratado de Lima, según el cual disponía en su artículo primero: "El territorio de Tacna y Arica será dividido en dos partes: Tacna para el Perú y Arica para Chile".