Escribe: Roberto Ochoa B.
Fotos: José Alva S.
Uno de los circuitos más visitados de
Puno es el conocido como "las Chullpas de Sillustani", hermoso rincón ubicado a 15 kilómetros de la autopista que une
Puno y Juliaca.
Desde el centro de ambas ciudades el acceso se puede realizar en combis, microbuses, taxis o en auto propio. Basta pagar la cuota de ingreso establecida por el Instituto Nacional de Cultura y recorrer los imponentes monumentos funerarios construidos por la nación Colla desde el siglo X hasta la llegada de los españoles. La diferencia se puede contemplar por la técnica de su construcción, que va desde simples piedras erigidas unas sobre otras, hasta finas moles de roca pulida que forman una torre de casi once metros de altura (poco más que un edificio de tres pisos) pero con la base más angosta, lo que le da una forma que semeja el de un vaso invertido.
En
Sillustani se puede pasar todo un día, ya sea recorriendo las Chullpas -la foto obligada es en la chullpa "el lagarto"- o en las otras tumbas cilíndricas del monumento arqueológico. Se puede adquirir un catálogo preparado por el INC o contratar un guía para que le ponga más emoción al recorrido.
Los fines de semana son muy visitadas por turistas y escolares puneños, pero en días laborables se puede recorrer casi a solas el enorme cementerio preínca, sólo acompañado por los numerosos cuyes silvestres que rondan por el lugar y que se han convertido en uno de los principales atractivos para niños y adultos. Las chullpas han sido erigidas sobre un promontorio pétreo rodeado por la laguna de Umayo, una de las más hermosas y misteriosas de la cordillera de los Andes. Antes había que cruzar en bote para llegar al cementerio, pero ahora existe un camino asfaltado que llega hasta el ingreso de la ruta establecida por el INC. Luego de ascender al montículo y de visitar cada una de las chullpas, surge sorpresivamente la imagen de la otra orilla de la laguna con una impresionante isla en forma de meseta.
El paisaje es sobrecogedor y bien vale la pena pasar todo el día en la zona. Para esto, lo mejor es llevar alimentos y una buena sombrilla para el sol, pues se puede volver con una fuerte insolación.