Un Paseo por el Tiempo
Hoy en día la ruta aérea es la más rápida para visitar
Puno. Pero si se cuenta con suficiente tiempo se puede gozar la inolvidable jornada de un viaje por tierra hacia el departamento altiplánico.
Si se viaja con auto propio lo mejor es partir de
Arequipa y trajinar los 388 kilómetros de caminos mal asfaltados hasta Puno. Lo óptimo, empero, es viajar en tren siguiendo la ruta Arequipa, Juliaca, Puno. Son once horas de viaje ininterrumpido que parte los días domingos y miércoles a las 9 de la noche para llegar a orillas del Titicaca a las 8 en punto de la mañana.
La ventaja es que basta pernoctar en Arequipa para irse aclimatando a la altura durante el lento ascenso de la locomotora en sus cómodos vagones. Incluso, desde ahí se puede continuar hasta Cusco y Machu Picchu y así cerrar el circuito del sur andino como para jactarse toda su vida por la hazaña.
Para los turistas costeños siempre es recomendable aclimatarse por lo menos un día para soportar sin contratiempos los 3,850 metros sobre el nivel del mar. Así las cosas, resulta paradójico ascender tanto para terminar a cero metros sobre el nivel del Lago Titicaca.
Pero si se viaja en tren ya se llega aclimatado. Todas las penas quedan en el camino de ascenso y se puede aprovechar desde las 8 de la mañana en que llega el tren para buscar alojamiento en
Puno y conocer las maravillas de esta vieja y bella ciudad altiplánica.
El paseo empieza por la sobria Plaza de Armas puneña donde sólo queda la catedral, construida a fines del siglo XVIII, como recuerdo del señorial pasado de la ciudad. Como casi todas las iglesias puneñas, la basílica catedral muestra una hermosa cruz en su campanario principal, mientras que en su interior presenta un hermoso retablo de marmolina diseñado por el arquitecto Emilio Hart Terré.
Al costado de la catedral se encuentra el Balcón del Conde de Lemos, llamada así en honor al virrey que visitó la ciudad en 1668. Muy cerca están la biblioteca municipal, el museo de la ciudad y la pinacoteca.
Ahora que si la idea es una jornada al aire libre se puede empezar por ascender al cerro Huajsapata para gozar de una vista panorámica de la ciudad y del lago Titicaca. Al descender es casi una obligación pasear por el Parque Pino, dedicado a los héroes puneños que ofrendaron sus vidas en la Guerra del Pacífico, y visitar la iglesia San Juan Bautista con su frontis de estilo francés guardando en su interior la venerada imagen de la vírgen de la Candelaria, patrona de la ciudad.
Otro de los atractivos de
Puno es la posibilidad de realizar una buena jornada de shopping informal en su enorme mercado de artículos que ingresan por la frontera boliviana. En esta ciudad el mejor día es el sábado (desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche) en que ingresan los nuevos productos, pero la fiesta consumista dura toda la semana garantizando volver con buenos regalos a precios baratísimos. En Juliaca, empero, el mejor día de feria es el lunes con precios más baratos aún que los de Puno.
Como broche final recomendamos transitar por el renovado Jirón Lima que ahora luce como un sobrio pasaje peatonal con buenos restaurantes, tiendas de artesanías, agencias de viajes y discotecas.
Al día siguiente se puede empezar temprano con un tour por las islas flotantes de los Uros, Amantaní y Taquile. Se puede hacer en un solo día, pero lo mejor es pasar la noche en el hotel de Taquile o de Amantaní para gozar el espectacular crepúsculo lacustre.
Luego del paseo lacustre se pueden elegir varios tours por otros pueblos puneños, todos ellos llenos de historia y tradición. Uno de los favoritos es el circuito Puno-Chicuito Acora-Ilave-Juli-Pomata, poblaciones ubicadas a orillas del Titicaca, ricas en tradiciones y con hermosas iglesias coloniales; desde donde se llega hasta Yunguyo, en la misma frontera con Bolivia.
Desde ahí se sigue hasta Copacabana (palabra que deriva del aimará Kopa Kawana, mirador del tigre), en Bolivia, célebre por su puerto y por la conocida Basílica, uno de los centros de peregrinación más importantes de la América Andina.
Todas estas visitas las puede realizar en un fin de semana largo, pero si se tiene más tiempo y ganas de viajar, lo recomendable es recorrer todas las provincias de
Puno. Será una jornada inolvidable.