Por supuesto, están otros edificios y monumentos religiosos e históricos como el Templo de Santo Domingo, el Templo de La Merced, Templo y Convento de San Francisco de Asís; el Templo de la Compañía de Jesús.
Bajo la misma arquería que bordea la Plaza de Armas encontramos el Palacio del Marqués de Mozabamba. Según se afirma, la mansión más antigua de América.
Es sede actual de la escuela de Bellas Artes. Cuando ya la tarde comienza a dar paso a la noche dimos una vuelta por la Casona Castilla y Zamora, convertida ahora en el local de la tricentenaria Universidad de Huamanga. El sol se aleja rápidamente. Hay que prepararse para el magnífico evento de esta noche.
La Plaza de Armas luce sus mejores galas. Dentro de la Catedral un ejército de hombres sigue trabajando en la impresionante anda piramidal sobre la cual se erigirá el Cristo Resucitado. Esperamos el grandioso amanecer del Domingo de Pascua.
Las cuatro de la mañana: Justo cuando el alba se enseñorea en el cielo, el Señor hace su majestuosa aparición sobre la formidable anda piramidal. Son más de doscientas personas que tiene el privilegio de cargar sobre sus hombros la bella -y nada liviana- carga de la redención:
El marco es impresionante. Una pirámide de estrellas que sustentan la gloria de la resurrección de Cristo con el nacimiento de un nuevo día. Y como telón de fondo el humo de la "chamiza" se eleva hacia los cielos, mientras que las campanas doblan alborozadas, los cánticos de los millares de personas y los fuegos artificiales llenan la plaza.
Finalmente el anda ingresa nuevamente a la catedral entre aplausos y sollozos emocionados. El pueblo regresa esperanzado y redimido a sus casas, y otros -como nosotros- brindamos con un "calientito" por la magnificencia de la ceremonia. Salud por
Ayacucho.