PERU - TRAVEL to PERU and HOTEL in PERU - TOURS in PERU - MACHU PICCHU - CUSCO

ENJOY PERU
AGENCIA DE VIAJES
TOUR OPERATOR

UN PASEO POR IQUITOS

PERU

por
Enjoy Perú
Viajes y Turismo

  Andares - Enjoy Peru

Página Principal

ANDARES

UN PASEO POR IQUITOS - Segunda Parte

Después de sacar nuestro boleto de regreso una suave pendiente rodeada de una gran variedad de árboles y plantas nos conduce a ambientes donde se encuentra más de medio millar de animales oriundos de la zona. No faltó que nos rugiera un tigrillo, una anaconda nos mostrara su lengua viperina, los ronsocos y sachabacas nos miraran con aires de superioridad y los guacamayos con su espléndido plumaje nos hicieran sentir avergonzados por nuestra vestimenta. Así que mejor bajamos hasta la laguna de 56 hectáreas, con una playa artificial, cabañas y restaurantes y nos lanzamos de cabeza en sus aguas.
Un final tibio y feliz del día.
La jornada bastaría para retornar cansados pero felices a Lima, sin embargo, otros son los atractivos que nos espera en las afueras de Iquitos, allá en los dominios de la selva húmeda amazónica.

Descubra el Amazonas
No se puede visitar el departamento de Loreto sin navegar por las aguas del imponente río Amazonas. La presencia del río más largo y caudaloso del mundo ronda en cada rincón de la ciudad, en cada calle, en cada monumento, en la propia habitación del hotel o mientras paseamos por la selva que circunda la ciudad.
El Amazonas siempre está ahí. La vida es obra del río. Lo presentimos en el aire que respiramos, en la brisa que cae sobre el malecón donde los turistas miran extasiados el cauce sigiloso y marrón del río: Bello, solemne, majestuoso y amenazante.
No se puede contemplar el Amazonas sin imaginar la aventura de su descubrimiento. Esa accidentada expedición que dirigió Francisco de Orellana, y que dejó en el más absoluto ridículo a la Odisea de Ulises o al trajín de los Argonautas. Es una historia muy humana donde el valor y ambición se confunden con la traición y la ferocidad. Una aventura que no tiene parangón en la historia de los descubrimientos humanos.
Todo esto ronda por la mente de los turistas que visitan Iquitos y que permanecen extasiados observando el río Amazonas, soñando con nuevas expediciones, imaginando nuevos descubrimientos o el contacto directo con las tribus nativas o con la impresionante fauna y flora de la región.
Y es precisamente la posibilidad de una aventura en el Amazonas el mayor atractivo turístico de la zona. Para esto existen numerosas agencias que ofrecen hacer realidad este sueño: navegar por el Amazonas, pernoctar en malocas nativas, caminar por sus trochas o pescar en alguna laguna escondida en la selva.
Nosotros optamos por Paseos Amazónicos Jungle. Lodges, dirigido por don Manuel Peña Rubio, uno de los mayores operadores turísticos de Iquitos, con 23 años de experiencia en expediciones al interior de la selva amazónica. Desde Iquitos se pueden elegir albergues ubicados al norte (en dirección a Pebas o al poblado Francisco de Orellana, etc.) y al sur de la ciudad (rumbo a Nauta y a la Reserva Nacional Pacaya Samiria). Para esto es necesario "armarse" de un equipo básico expedicionario: repelente contra insectos, ropa ligera para el día, linterna, impermeable, zapatillas, botas de jebe, ropa de baño, cámara fotográfica y binoculares. Luego de consultar con la billetera, con la disponibilidad de tiempo y calculando nuestras condiciones físicas, se pueden elegir tres alternativas de ecoturismo: suave, moderado y duro. En todos los casos, los albergues cuentan con malocas construidas por los propios nativos y con la garantía de contar con guías expertos en rutas amazónicas y fervientes ecologistas.
Por ejemplo, el circuito de "ecoturismo suave" ofertado por Paseos Amazónicos consta de tres días en trochas de fácil acceso que parten del Amazonas Sinchicuy Lodge, un albergue rústico situado a 30 kilómetros al norte de Iquitos, casi en las orillas del río Sinchicuy, afluente del Amazonas.
En la zona existe un vivero de orquídeas y se pueden contemplar monos, papagayos y tucanes rondando por los árboles cercanos. El paseo incluye una "caminata naturista" en la selva preservada, excursiones ecoculturales y visitas a un poblado de nativos Yaguas. También ofrecen jornadas de pesca ecológica artesanal de pirañas, paseos en canoa, caminatas al amanecer y observación de los míticos delfines rosados. Todo en tres días y dos noches. Pero si este paseíto le queda corto, también se puede elegir un circuito de "ecoturismo moderado" en el Tambo Yanayacu Lodge, un albergue situado a 60 kilómetros al norte de Iquitos en el corazón del "reino de los árboles gigantes", poblados de monos y numerosas especies de aves amazónicas.
Aquí se podrá visitara los nativos yaguas y caminar por una impresionante trocha para observar la flora local y las plantas medicinales. También incluye una excursión al río Yanayacu y la inolvidable experiencia de gozar un amanecer en pleno bosque tropical húmedo.
Para los gustos más exigentes existe un circuito denominado "aventura salvaje" que empieza con un cálido recibimiento en Iquitos, seguido por un breve paseo por la ciudad hasta convertirse en una de las experiencias más alucinantes de su vida, un recuerdo con el que aburrirá a sus tataranietos.
La "aventura salvaje" empieza con un largo viaje por el río Amazonas rumbo a la Reserva Natural del Río Yarapa hasta llegar al Tambo Amazónico Lodge, un albergue que casi pasa inadvertido en medio de la enmarañada selva tropical, con sus rústicos bungalows construidos por los nativos, hamacas para dormir y baños "al aire libre". El contacto con la magia del bosque está garantizado.
Desde ahí se realizan visitas a la Laguna Negra, donde se podrán observar y fotografiar las Victorias Regias y otras especies de la flora local. También se podrá realizar una jornada de pesca artesanal acompañando a los nativos.
Por la noche sus nervios se pondrán a prueba con un paseo en canoa para buscar observar caimanes, una experiencia probadamente más peligrosa que pasear por la avenida Abancay a las seis de la tarde. Luego el paseo continúa con una caminata para visitar al "imán" de la selva, el árbol más grande de la reserva, poblado de papagayos.
De regreso al albergue y luego de un merecido descanso, el circuito prosigue al día siguiente hasta el corazón de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, esta vez para poner a prueba los brazos pues el recorrido se hace en canoa para visitar lagunas remotas y santuarios naturales del delfín rosado, una especie que se salvó de la extinción y que según algunos historiadores confundió a los tripulantes que acompañaron a Orellana, quienes atormentados por el duro trajín creyeron ver sirenas cada vez que los delfines paseaban al lado de su bergantín.
Todo esto es apenas una muestra del abanico de posibilidades que ofrece el departamento de Loreto a los visitantes nacionales y extranjeros, demostrando que el turismo es toda una industria que genera divisas y trabajo a los peruanos sin necesidad de contaminar el medio ambiente ni de arrasar con sus recursos naturales.