"Esta semilla es como el maná que cae del cielo, es una bendición para los productores más pobres", nos dijo un campesino de Chacas mientras participa en la primera cosecha de papas de los terrenos de la parroquia.
En casi todo el Perú se acostumbra escoger los tubérculos de la campaña anterior como semilla para la próxima campaña. Sin embargo, este sistema acarrea gastos de transporte y de volumen de almacenamiento. Además, es proclive a contraer enfermedades como el tizón tardío o la temida rancha.
La semilla sexual, empero, se obtiene a través de la fecundación natural o artificial de la flor de papa, que da lugar a la formación de un fruto pequeño (del tamaño de un tomatito) llamado baya, en cuyo interior existen cientos dé semillas sexuales.
Esta semilla se siembra en "camas" (zanjas de cultivo) que producen pequeños tubérculos que luego son trasplantados a los campos de cultivo, evitando así el costoso transporte de los grandes sacos de tubérculos.
`Antes de la sequía en Chacas sólo unos cuantos productores podían sembrar papas -recuerda Edmundo Egúzquiza, técnico agrario de la parroquia-, ahora e1 90 por ciento de los campesinos siembran la variedad chacasina".
Es así como la producción de papa chacasina ha demostrado que la técnica de la "semilla sexual" es ideal para los campesiños pobres que siembran en pequeñas parcelas. "En !os países tropicales muchas variedades de papa son infestadas con plagas e insectos, generando la importación de semillas libres de enfermedades e incrementando el presupuesto de los empobrecidos agricultores. Estas limitaciones no existen cón la papa sexual", nos dice Noel Pallais, mientras va identificando variedades silvestres de la papa que abundan en los alrededores de Chacas.
Pero el más feliz sigue siendo el padre Hugo de Censi, pues la cosecha de papa chacasina en los terrenos de su parroquia servirán para continuar atendiendo las 1,500 raciones de comida que a diario ofrece el comedor del oratorio a los niños, jóvenes y adultos de Chacas y otros poblados de ta provincia de Asunción.
VIAJE A LA SEMILLA
Viajar a Chacas justifica una buena jornada de vacaciones o aprovechando los próximos feriados de Semana Santa. Dos son las rutas principales: la primera siguiendo la carretera que une todo el Callejón de Conchucos - Cátac -
Chavín de Huántar - San Marcos - Huari - San Luis - Chacas, que además permite visitar la imponente basílica de Pumallucay, cerca de Chacas.
Pero la más espectacular, pese al mal estado de su carretera afirmada, sigue siendo la ruta Huaraz -
Carhuaz - Shilla - Punta Olímpica - Chacas, que se debe realizar en una camioneta de doble tracción para superar las nevadas que en esta época cubren la zona de Punta Olímpica.
Si no se cuenta con coche propio lo mejor es tomar las combis o "cúster" que parten desde Carhuaz y que cubren la ruta una vez al día.
Otras fechas de gran importancia para Chacas son las Fiestas Patrias (basta recordar que en Chacas la independencia se jugó en diciembre de 1820, medio año antes que en
Lima) o las fiestas patronales en honor a Mama Ashu, la Virgen de la Asunción, los días 15 y 16 de agosto, cuando toda la población se viste de gala en honor a su santa patrona.
El padre Hugo está implementando nuevos circuitos turísticos por los alrededores de Chacas y otras localidades vecinas, donde se puede realizar largas jornadas de caminata o bicicleta de montaña, pasando por las hermosas lagunas (recomendamos llevar caña de pescar o cordel), nevados y la campiña vecina.
Incluso ya existe un curso de guías de montaña que trabajan voluntariamente en los dos albergues para andinistas que construyó la parroquia de Chacas en los nevados cercanos. `Aquellos que deseen ascender a los picos nevados de la Cordillera Blanca tienen dos locales construidos por los voluntarios de mi parroquia para descansar, asearse y continuar su ascenso... sin costo alguno", nos dice el padre, y explica sus proyectos para desarrollar el turismo de aventura y tradicional en toda la zona.
También existen vestigios arqueológicos poco conocidos y una ruta para caminantes experimentados, que en ocho horas une Chacas con el santuario de
Chavín de Huántar.
Como recuerdo, nada mejor que visitar los talleres de la cooperativa y comprobar la calidad de la madera y los finos acabados de los muebles que le han dado fama internacional a la parroquia de Chacas.
La historia y tradición de Chacas se pierden en el tiempo, pero aún quedan vestigios de los aguerridos Conchucos y otras naciones que poblaron la zona antes de la conquista incaica y española.
De su comida lo más recomendable es el cuy chactado y el picante de cuy, otros platos con carne de chancho o el exquisito menú que a diario se sirve en el comedor del oratorio, ubicado en el mismo local de la parroquia.
Allí podrán compartir un buen plato de tallarines y ravioles, o aquellos potajes basados en la célebre papa chacasina, convertida ahora en símbolo del milagro económico de Chacas.
De regreso se puede elegir la ruta ChacasYanama - Yungay, no sin antes pasar a descansar o almorzar platos de truchas en las orillas de la célebre laguna de Llanganuco.
Por todo esto Chacas merece el asfaltado de la carretera que lo une a
Carhuaz para convertirse en una verdadera alternativa turística en el archiconocido circuito del
Callejón de Huaylas.